lunes, 27 de febrero de 2017

Berlinas de pistacho y fresas (Sin gluten)

¡Hola, hola!

Ya me veis por aquí de nuevo. Espero que por fin está semana pueda tener algo más de tiempo. Pero es que llevo unas semanas de reestructuracion de horarios y hábitos, que aún estoy en ello, para poder aprovechar mejor el tiempo.

Y entre esto, y que cuando cojo vacaciones siempre me pongo mala...

Pues, os podéis hacer una pequeña idea, de como han sido mis días en estas últimas semanas.

(Ainsss... Si es que yo necesito un cocodrilito que me organice los días, las semanas y los meses, no los curriculum... ¿lo habrá? Pufff... ya se me va la cabeza. Jaja.)

En fin, a lo que iba. La receta de hoy es algo experimental que, aunque han pasado la prueba y están buenísimas, aún se pueden mejorar un poquito. Pero como han salido tan ricas, quería compartirlas con vosotros y que también las pudierais disfrutar. Se tratan de unas berlinas (como se conocen los "donuts" rellenos) de pistacho y rellenas de mermelada casera de fresas. Así que es una receta 3 en 1 (jaja), porque podéis hacer 3 cosas con la misma receta: mermelada de fresa, berlinas y donas (que son los "donuts") así que mirad que bien, tendréis todo en uno.

(Aunque en realidad, después de mirar bastante, he llegado a la conclusión de que, como los términos de "donuts", donas y berlinas, están tan extendidos y mezclados, actualmente no se puede determinar un nombre específico para cada uno. Sin embargo, haciendo referencia al origen de la palabra, la berlina o berlinesas, serían el bollo frito en forma esférica relleno de crema o mermelada. Y la dona, el rosco o rosquilla de pan frito. Ains... siento el rollo que os he soltado, pero es para aclararlo un poco.)

Además, con esta receta también participo en el reto de este mes de "Alfabeto dulce", que tocaba fresas y pistachos, ¿y qué mejor receta que esta para sorprenderlos a todos? Bueno, al menos eso creo, ¿no?

Y ya que estoy hablando de esto, quiero aprovechar para animaros a tod@s a que participéis en esta clase de retos, que os ayudarán a reinventaros poco a poco en la cocina, y a ir superándoos en cada receta, para dar lo máximo de vosotros. Otra cosa que me encanta, es que pruebas ingredientes nuevos, que a lo mejor por ti solo no usarías, y creas o pruebas nuevas recetas, cada vez mejores. Así que gracias a Ana ("Cook the cake"), a Lidia ("Nunca es demasiado dulce") y a todos los demás, que habéis dedicado un poco de vuestro tiempo para crear esta maravillosa manera de compartir y crear nuevas recetas. Un besito muy fuerte.

Y bueno... ¡cómo se nota que hoy tengo más tiempo! Jaja. Porque me enrollo que no veas.

Ya me cayo... ya...

¡Ay! Una cosa más, me acuerdo de las recetas que os debo. Y sí, que sí, serán las próximas recetas que publique. ¡Os lo prometo de corazón! Jaja, de esta no pasa.

Y ahora... Os dejo con estas maravillosas y deliciosas berlinas...

Si os apasiona el pistacho y la fresa... ¿a qué esperáis para probarlas?

¡No esperéis ni un minuto más! Y apuntad lo que necesitáis.


BERLINAS SIN GLUTEN DE PISTACHO Y FRESAS

Ingredientes (19 berlinas y 6 "donuts" o donas):

Para la masa de las berlinas:

  • 200 g de maicena
  • 100 g de proceli
  • 200 g de Mix Dolci
  • 200 g de harina de arroz
  • 50 g de harina de teff
  • 1/2 cucharadita de psyllium
  • 100 g de azúcar blanco
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 sobre de levadura seca de panadería
  • 360 g de agua
  • 3 huevos
  • 70 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 g de pistachos picados
  • Aceite para freír


Para la mermelada de fresa (es para rellenar, pero os sobrará bastante):

  • 1 kg de fresas
  • 600 g de azúcar blanco
  • El zumo de 1 limón
  • 1 cucharada de vainilla


Para decorar:

  • Chocolate blanco para fundir
  • Pistachos troceados
  • Colorantes


Preparación:

Lo primero que haremos será preparar la mermelada, que ya veréis que sale mucha. Podéis hacerla, y la que sobre, ponerla en unos botes para tener mermelada para desayunar, o podéis hacer la mitad, para que no os sobre tanta. Pero sale buenísima, así que os recomiendo que hagáis la primera opción y podáis tenerla para los desayunos.

En un bol, ponemos las fresas (lavadas y cortadas) con el azúcar, la vainilla y el limón. Mezclamos todo muy bien y dejamos reposar unas 6-7 horas o toda la noche.

   

Después, echamos la mezcla en una olla y calentamos a fuego alto, hasta que comience a hervir. En este momento, bajamos el fuego a fuego medio, y dejamos que se cocine lentamente, removiendo de vez en cuando. Poco a poco, se formará una espuma amarilla en la superficie (un poco fea, jaja) que, con ayuda de una cuchara, iremos quitando conforme se vaya formando.

   

Cuando la mermelada haya reducido, y tenga la textura que queramos (más espesa o menos, depende de vosotros), ya estará lista. Apartamos en un bol la cantidad que, más o menos, usaremos para rellenar, y el resto la meteremos en unos botes (limpios y, recomendablemente, esterilizados), que rellenaremos, cerraremos muy bien y colocaremos boca abajo, para que se haga el vacío con el calor.

Una vez listo esto, ya podemos ponernos con las berlinas. Para ir más tranquilos, os recomiendo que hagáis la mermelada el día de antes y así no tendréis ningún problema.

Pesamos y preparamos todos los ingredientes para la masa. En el bol de la amasadora (es muy recomendable para conseguir un buen amasado), mezclamos todos los tipos de harinas con el psyllium, el azúcar, la sal, la levadura y los pistachos troceados.

   

(Para los pistachos, colocamos los pistachos pelados y limpios en una picadora y los trituramos, con cuidado de que no se nos forme una pasta, vale igual, pero ya no nos queda la textura de harina).

Poco a poco, vamos incorporando el agua, mientras mezclamos a velocidad baja. Sin parar la amasadora, añadimos los huevos, previamente batidos, y seguimos mezclando a velocidad baja. Con ayuda de una espátula limpiamos los bordes y el fondo, y seguimos amasando durante unos 10 minutos, que ya veréis como la textura de la masa va cambiando. En este momento, y sin dejar de amasar, vamos a ir echando poco a poco los trocitos de mantequilla. Lo mezclaremos todo bien, hasta conseguir una masa lisa y un poco elástica, que notaréis que apenas se pega.

      

Ponemos la masa en un bol y hacemos una bola, dejaremos reposar entre 1 o 2 horas en un lugar calentito, para que vaya doblando su volumen.


Pasado este tiempo, amasaremos un par de minutos más, para que se baje un poco, no mucho, y la pasaremos a una superficie enharinada (usé harina de arroz). Con un rodillo, iremos estirando la masa hasta que tenga 1 o 2 cm de grosor, y con un cortador (también enharinado) redondo o de donas (“donuts”), iremos cortando las donas o berlinas. Las dejaremos reposar sobre una bandeja, con papel vegetal, en un lugar calentito durante unos 30 minutos.


   

Mientras, iremos preparando una cazuela ancha y baja (es mejor que una sartén), con el aceite para freírlas, y la bandeja con papel de cocina, para que puedan escurrir todo el aceite.

Es importante que el aceite no este muy caliente (para que no se quemen), pero tampoco frío (para que no absorban mucho aceite). Esto lo iréis viendo conforme las vayáis haciendo, en mi caso, hasta casi las últimas no logré conseguir la temperatura y el tiempo correctos. Vamos dorando cada berlina por los 2 lados, intentando que no queden muy pegadas, y las ponemos en la bandeja con papel de cocina, para eliminar el exceso de aceite.

   

Mientras se enfrían, preparamos una manga pastelera con una boquilla redonda, no muy grande, y la rellenamos con la mermelada de fresa. Con ayuda de un palillo, hacemos un agujerito en un lado y repasamos un poco el interior para abrirlo mejor, y que se rellene más fácilmente. Metemos la punta de la boquilla, y rellenamos. Para ello, apretamos un poquito, notando como se hincha, dejamos de apretar, y sacamos despacio. Retiramos con una cucharita el exceso de relleno que salga, y ya podemos coger otra para repetir lo mismo.


Cuando las tenemos todas rellenadas y listas, fundimos el chocolate blanco, y lo teñimos de los colores elegidos. Cubrimos con ese chocolate nuestras berlinas, y le ponemos unos poquitos de pistachos troceados por encima, dejamos enfriar y que el chocolate endurezca, y ya tenemos listas nuestras berlinas de pistacho y fresas.

¡A ver si sois capaz de resistiros!

Porque cuando las empecéis a oler... ¡Tendréis unas ganas enormes de probarlas!

Y si os cansáis de muchas berlinas, siempre podréis hacer donas o "donuts". Jeje.

Espero que os guste mucho esta receta y que la podáis hacer pronto. ¡Me encantará ver cómo os han salido!





Y si tenéis alguna duda o mejora, no dudéis en decírmela.  Que me hace mucha ilusión leer vuestros comentarios.

Besitos muy dulces y buenas noches.

¡Que soñéis con botes llenos de Nutella! ¡O con estas berlinas, donas o "donuts"! Jaja.





"Esto es lo que pasa cuando se muere usted, y eso es lo que pasa cuando se mueren esos. Todos es muy personal. Y les seré franca, si llego a saber entonces lo que ahora sé, no habría tenido ese accidente." Bitelchus de Tim Burton.