domingo, 9 de julio de 2017

Phoskitos de frutos rojos (sin gluten)

¡Buenos días amores!

¿Cómo van esos días de calorcillo? Yo un poquito mejor, ahora que parece que con las tormentas bajan un poco, pero lo justo para poder recuperarte, jeje

Y las vacaciones... ¿ya las habéis cogido? A mí aún me quedan unos días para poder disfrutarlas, pero tengo unas ganas enormes de que lleguen. Ainss... Que ganas de desconectar y descansar... Bueno, aunque solo sea unos días... Y es que voy a aprovechar para hacer un curso intensivo de repostería, y son 10 dias enteros sin parar. Pero como para mí eso es como disfrutar, puedo decir que serán unas buenas vacaciones.

En fin, que no me lío más, cuando tenga un pelín más de tiempo ya os iré contando.







Ahora, lo que os traigo es una de mis mejores recetas, y con la que participo este mes en el reto "Dis-fruta", que tocaban frambuesas... Y ya os podéis imaginar la cantidad de recetas que se pueden hacer con ellas, y lo ricas que están. Pero a mí no me valía una normal, así que me estrujé la "sesera" hasta que di con estos maravillosos... ¡PHOSKITOS DE FRUTOS ROJOS!


Que madre mía... ¡Qué voy a decir de ellos! Que son ideales para las meriendas, para los desayunos, para postre... Que no te sientes culpable si te comes 2... o 3... o toda la bandeja a la vez... Vamos... ¡Que están maravillosamente irresistibles!

Y... ¿no os parecen super monos? Si es que son tan cukis... Jaja...

Ais, que ya no se ni lo que digo. Así que para no perder más tiempo os dejo con la receta...

Y si queréis empezar ya, podéis hacerlo conmigo en este video. ¡No os perderéis ningún detalle!


Así que venga, apuntar en la lista de la compra un montón de frutos rojos. ¡Y a disfrutar de unos deliciosos y sanitos phoskitos!

¡Frambuesas al poderrrrr!

PHOSKITOS DE FRUTOS ROJOS (Sin gluten)

Ingredientes:

Para el bizcocho:


  • 6 huevos
  • 100 g de azúcar moreno
  • 100 g de harina de arroz
  • 100 g de maicena
  • 30 g de fécula de patata
  • 1/8 cucharadita de sal
  • 25 g de aceite de oliva virgen
  • 125 g de arándanos
  • 125 g de frambuesas
  • 125 g de moras
  • 20 g de frambuesas liofilizadas


Para el relleno:


  • 460 g frambuesa
  • 180 g azucar moreno
  • 1 cucharadita zumo limon
  • 60 g agua


Para la cobertura:


  • Cobertura de chocolate sabor frambuesa


Preparación:

Para hacer estos ricos phoskitos, primero empezaremos por el bizcocho. Para ello, después de preparar y pesar todos los ingredientes, separamos las yemas y las claras. Y mezclamos la harina de arroz, la maicena y la fécula de patata.

En un bol, ponemos las claras con la sal y las montamos a punto de nieve. Reservamos.

Por otro lado, mezclamos las yemas con el azúcar y el aceite, hasta obtener una masa homogénea. Añadimos los frutos rojos triturados y pasados por un colador fino, para eliminar parte de las semillas, y removemos para que se integre bien. Poco a poco, echamos la mezcla de harinas, tamizándola al mismo tiempo, y mezclándolo muy bien.

Ahora, ponemos a calentar el horno a 200 ºC.

Mientras se calienta, echamos poco a poco las claras montadas en la masa y, con ayuda de una espátula, mezclamos con movimientos envolventes, con mucho cuidado de que las claras no se bajen. Obtendremos una masa espumosa y cremosa.

Por último, incorporamos las frambuesas liofilizadas y las integramos a la mezcla con movimientos envolventes.

¡Y ya tenemos lista nuestra masa de bizcocho!

Forramos una bandeja de horno con papel vegetal y vamos echando la masa sobre ella, extendiéndola con ayuda de una espátula. Metemos en el horno, bajamos a 180 ºC, y horneamos durante unos 10 -12 minutos.

Sacamos el bizcocho del horno y, aún caliente, lo echamos sobre un papel vegetal, le quitamos el de encima, y lo vamos enrollando con el papel, para que no se pegue.

Cuando lo tenemos todo enrollado, dejamos enfriar en una rejilla.

Mientras se enfría, vamos preparando el relleno. Para ello, ponemos todos los ingredientes del relleno en una cazuela, mezclamos y ponemos a calentar a fuego medio. Removemos de vez en cuando, retirando poco a poco la espumita que va saliendo, dejamos que las frambuesas se deshagan y espese más la salsa.

Cuando la salsa esté bastante espesa, retiramos del fuego y pasamos por un colador, para retirar las semillas de las frambuesas. Dejamos enfríar.

Extendemos el bizcocho (que tiene que estar frío) y echamos el relleno. Con ayuda de una cuchara, lo repartimos por toda la plancha de bizcocho, dejando un poco de espacio entre los bordes.

Cuando lo tengamos bien repartido, lo vamos enrollando con cuidado, e intentando que quede bien enrollado y cerrado. Dejando la línea de unión en la parte de abajo, para que así no se abra.

Dejamos reposar un poco en la nevera, unos 30 minutos.

Pasado ese tiempo, sacamos el rollo relleno de la nevera, y cortamos rodajas de 1-2 dedos de grosor, intentando que no queden muy finas; y las vamos colocando en una rejilla.

Derretimos la cobertura de chocolate y la echamos por encima de los rollitos, cubriéndolos muy bien. Dejamos que se enfríe, y metemos en la nevera para que acabe de ponerse duro.

¡Y a disfrutar de nuestros deliciosos phoskitos de frambuesas!

Esconderlos muy bien en la neverita, que ya veréis como vuelan. Jaja...

Bueno, si aguantan tanto como para eso, jeje.




Y ahora, os dejo para que los podáis disfrutar, y mientras voy planeando qué nuevas recetas puedo ir creando para sorprenderos.

Mmmm... ¿Cuál podría ser la siguiente? Aunque, lo tengo difícil para superar esto... ¡Pero lo conseguiré!

Jajajaja (risa un poco maliciosa), ya lo creo que lo conseguiré...

Ya hay algo rondando por mi cabeza... ¡Y hasta aquí puedo escribir!

Recordad, que os espero en los comentarios y en el facebook, para saber vuestra experiencia y qué os ha parecido. Y si os ha gustado mucho, mucho, podéis seguir el blog para no perderos nada de nada, y ayudar a que se conozca mucho más.

Y oye, que a mí también me hace mucha ilu, jaja. Así veo que os ha gustado.

¡Nos vemos en el próximo "post-receta"! Jaja...

Que será dentro de poquito. Así que...

¡Hasta pronto mis amores!

Que la calor no acabe con vosotros... ¡Pensad en cosas fresquitas!

¡Besitos a todos y todas!




"Los sueños parecen al principio imposibles, luego improbables, y luego, cuando nos comprometemos, se vuelven inevitables." Mahatma Gandhi

martes, 27 de junio de 2017

Sorpresas de melocotón y canela

¡Hola amores míos!

¡Cuánto tiempo sin pasarme por aquí! Y cuantas recetas acumuladas tengo... ¡Madre mía!

¡El problema es encontrar el tiempo!

Y bueno, ahora... ¡las ganas de separarme del ventilador! Jaja... Que, aunque no haga más que mover el aire caliente (como yo digo), algo de fresquito da, aunque sea un poco. Y es que ya tengo ganas de que se acabe esta calor, que la calor y yo no nos llevamos nada bien. Me agota, se lleva mis energías y me estresa, y es que no me la quito con nada. Aunque bueno, hoy que ha llovido un poquito, parece que la calor a disminuido un poco, pero solo un poco... Lo justo para poder sobrevivir sin el ventilador. Jajaja.

Y vosotros... ¿cómo lleváis esta calor? ¿Qué truquitos usáis para combatirla?

Jaja, me encantará probarlos todos juntos... A ver si así se pasa más fácil, jeje.




Bueno, vamos a centrarnos un poco...

Aunque os cueste creerlo, a pesar de este calor, me he arriesgado a encender el horno, y no me arrepiento, porque me salió un postre delicioso. Y no me importó que se comiera caliente, ya que con un buen vaso de leche bien fresca, o un smoothie o un frappuchino o lo que sea fresquito, hacen una combinación perfecta.



¿Y de qué estoy hablando, os preguntaréis?


Pues del postre que hice con melocotón y obleas para el reto "Alfabeto dulce", que por fin puedo volver a participar, y este mes tocaba melocotones y obleas.

Así que, como ya sabéis, que las obleas sin gluten es muy difícil de encontrar, decidí hacer mis propias obleas de arroz sin gluten, y luego rellenarlas de melocotón y canela. Y el toque final es dorarlas en el horno, para que se doren un poquito y se pongan crujientitas, por eso es mejor tomarlas un poco calientes.

La verdad es que salieron muy ricas, y las obleas me gustaron tanto que mejoraré la receta, y las incorporaré casi, casi, a mis postres y comidas. Jeje.

Y es que, también se pueden rellenar de salado, y tengo ganas de hacer rollitos de primavera con ellas... ¡a ver que tal salen!

Así que, os animo a que vosotros también la incluyáis en vuestras recetas. Y que mejor manera... ¡que con esta que os traigo!

Así que venga... ¿dónde guardas los melocotones?

Y tranquilos... ¡que esta también tiene vídeo!


¡Vamos a darnos un capricho!

SORPRESAS DE MELOCOTÓN Y CANELA

Ingredientes (12 unidades):

Para las obleas de arroz:


  • 100 g de harina de arroz
  • 60 g de harina de yuca
  • 90 g de almidón de yuca
  • 60 g de maicena
  • 250 ml de agua
  • 150 ml de leche de almendras
  • 1/8 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de aceite de coco


Para el relleno:


  • 4 melocotones grandes
  • 100 g de azúcar moreno
  • 2 cucharadas de canela
  • 3 hojas de menta fresca
  • 1 cucharadita de limón
  • 50 g de agua


Preparación:

Lo primero que tenemos que hacer, después de preparar todos los ingredientes, es el relleno de melocotón y canela; ya que tiene que estar reposando durante 1 hora, y luego enfriarse.

Echamos en un bol, los melocotones pelados y cortados en trocitos grandes, y los mezclamos con el resto de ingredientes del relleno. Para la menta, con ayuda de unas tijeras, la cortamos en trocitos pequeños. Removemos todo muy bien, y dejamos reposar en la nevera durante 1 hora.

Pasado ese tiempo, echamos el relleno en una sartén grande y calentamos a fuego medio-alto, removiendo de vez en cuando. Cuando los trocitos de melocotón estén blanditos, retiramos del fuego y los vamos aplastando poco a poco, para hacerlos un poquito más pequeños, y que quede como una mermelada, pero con trozos de melocotón. Volvemos a poner en el fuego, y lo dejamos hasta que ha espesado bastante.

Retiramos del fuego, y lo echamos en un recipiente (que aguante el calor), para que se enfríe.

Mientras se enfría, vamos preparando las obleas de arroz.


En un bol, mezclamos las harinas, la maicena, el almidón y la sal; y añadimos el aceite de coco. Luego, echamos poco a poco el agua y la leche, dejando que se integren bien en la masa, antes de volver a añadir más. Mezclamos hasta obtener una masa líquida y un poco espesa.

Ponemos a calentar una sartén grande, untada con un poco de aceite de coco, a fuego medio-alto. Y cuando ya esté casi caliente, echamos un poco de masa (os podéis ayudar de un cacito), y extendemos muy bien por la sartén. Esto es lo mismo que si hiciéramos crepes, ya veréis que no es muy difícil. Lo importante es que se quede muy finita, esto si que es un pelín más difícil al principio, pero luego le cogeréis el truquillo y os saldrán geniales.

Cuando comiencen a despegarse un poco los bordes, ya podemos darle la vuelta, dejamos que se haga un poquito más y retiramos del fuego. Os quedarán blanquitas, pero no pasa nada, ya que luego van a ir al horno. Repetimos esto mismo hasta terminar con la masa, y las vamos dejando en un platito.

Precalentamos el horno a 200 ºC.

Ahora, con todas las obleas listas, y con el relleno bastante frío, ya podemos preparar nuestros paquetitos. Para ello, cogemos una cucharada de relleno, la ponemos en el centro de la oblea, y la doblamos de la siguiente manera:


  1. Con uno de los bordes, cubrimos el relleno que hemos puesto, como si hiciéramos un rollito, pero sin llegar al otro extremo.
  2. Pasamos el borde opuesto por encima, y sellamos, haciendo una ligera presión con los dedos. (Esto es muy sencillo, ya que la masa se pega fácilmente.)
  3. Doblamos los lados que quedan libres, uno encima del otro, cerrándolo muy bien.
  4. Le damos la vuelta a nuestro paquetito, para que los lados queden debajo, y no se abran.
  5. Y... ¡ya tenemos listos nuestros cuadraditos!


Repetimos esto con todos los demás, y los vamos colocando en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal.

Antes de meterlas en el horno, podemos espolvorear con un poco de canela y azúcar moreno, para darles un toquecito de color.

Hornearemos durante unos 15-20 minutos, a 200 ºC, o hasta que estén doraditos.

Los sacamos del horno y los dejamos enfriar en una rejilla, hasta que estén un poco templadas.

Como ya os he dicho, es mejor comerlas un poquito calientes, ya que están más crujientitas, y quedan de muerte acompañadas de un buen vaso de leche fresquita o un cafelito con hielo o un buen batido.

Así que... ¡a disfrutar de un buen postre!

Recordad, que os espero en los comentarios y en el facebook, para saber vuestra experiencia y qué os ha parecido. Y si os ha gustado mucho, mucho, podéis seguir el blog para no perderos nada de nada, y ayudar a que se conozca mucho más.

Y oye, que a mí también me hace mucha ilu, jaja. Así veo que os ha gustado.

Y esta vez si que nos veremos prontito, prontito mis soletes.

Besitos muy fresquitos para todos. ¡Y aguantar la calor como podáis!

¡Ánimo! Pensar en cosas fresquitas.




"Las vacaciones son no tener nada que hacer y todo el día para hacerlo" Robert Orben.