miércoles, 26 de abril de 2017

Bundt cake de pomelo, limón y canela (sin gluten)

¡Buenos y felices días para todos!

Por fin puedo pasarme por aquí un ratillo, que estos días tengo mucho lío. Pero poco a poco lo vamos organizando, jaja.

Además, hoy os traigo una sorpresita, y es... ¡una video-receta! Por fin, jeje. Y no solo eso, sino que habrá muchas más. Poco a poco, vamos mejorando los videos y la forma de prepararlos, para poder poner muchos más, y que podáis seguir mejor la receta.

Antes de nada, si hay algún fallo, lo siento... ¡que aun estoy empezando! Jeje.







Bueno, la receta que os traigo hoy es para el reto "Dis-fruta", que este mes a tocado el... ¡POMELO! Y no os imagináis el reto que ha supuesto para mi esta fruta, ya que me resulta muy amarga y no me gusta para nada. Así que tenía que conseguir una receta en la que se notara el sabor del pomelo, pero si dejarte el amargor final, que te puede estropear la receta. ¡He allí mi dilema!


Así pues, después de mucho pensar, se me ocurrió la maravillosa idea de juntarlo con la canela y el limón, y hacer un bundt cake esponjoso y ligero para el desayuno.

¡O eso creo yo!

Si no, os animo a que la probéis y juzguéis por vosotros mismos.

¡Vamos chic@s! Sacad vuestras herramientas y a por este tentador bundt cake.

BUNDT CAKE DE POMELO, LIMÓN Y CANELA




Ingredientes:

Para el bizcocho:


  • 6 huevos
  • 210 ml de aceite de oliva virgen
  • 300 g de azúcar moreno
  • 200 g de azúcar blanco
  • 300 g de harina de arroz
  • 200 g de Mix Dolci de Schär
  • 100 g de almendra molida
  • 1 cucharadita de levadura
  • 2 cucharadas de canela
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • 1/8 cucharadita de goma xantana
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 limón
  • 1 pomelo
  • 2 ramas de canela
  • 1 vaina de vainilla
  • 260 ml + 100 ml de leche entera sin lactosa


Para el glaseado:


  • Medio zumo de pomelo
  • 1/2 cucharadita de canela
  • Azúcar glas, hasta que espese


Preparación:



Para hacer este bundt cake, después de preparar todos los ingredientes, exprimimos el pomelo y el limón, y reservamos el zumo.

En un cazo, ponemos la leche, las ramas de canela, la vaina de vainilla abierta y las mitades del pomelo y el limón. Ponemos a calentar a fuego medio, hasta que empiece a hervir un poquito, y la leche se haya cortado, obteniendo así el suero de leche. Retiramos del fuego y reservamos.

Precalentamos el horno a 190 ºC.

Mezclamos las harinas con la canela, la levadura, la goma xantana y el bicarbonato, tamizamos y reservamos.

En un bol, batimos los huevos, hasta que estén un poco espumosos, y los mezclamos con los 2 tipos de azúcar y el aceite. Añadimos la almendra molida y la sal, y seguimos batiendo.

Colamos la leche infusionada o suero de leche, y la mezclamos con los 2 zumos y los 100 ml de leche, removemos y dejamos reposar.

Mientras, echamos poco a poco la mitad de la mezcla de harinas a nuestra masa, y vamos mezclando. Añadimos la mitad del suero y los zumos, mezclamos e incorporamos el resto de las harinas. Por último, añadimos el resto de los líquidos y removemos muy bien.

Engrasamos el molde de bundt cake, y lo rellenamos con la masa, dejando unos 2 dedos de borde, para que no se nos salga luego. Horneamos durante unos 50-60 minutos, bajándolo a 170 ºC.

(Aunque, probablemente, también tendréis que preparar otro molde más pequeño, ya que sobrará masa.)

Cuando lo sacamos del horno, lo dejamos enfriar en una rejilla, hasta que casi está completamente frío, y lo desmoldamos, para que termine de enfriarse.

Ahora, podemos preparar el glaseado de pomelo, para ello, mezclamos el zumo con la canela y el azúcar glas, hasta que adquiera una textura un poquito densa.

Ponemos el bundt cake en un plato bonito, y le echamos el glaseado por encima, decoramos con unas ralladuras de limón. Y si tenéis, con unas bonitas flores comestibles.

¡Quedará precioso!

Y ahora... ¡a disfrutar de la merienda!

Espero que os guste mucho y que lo disfrutéis igual que yo.

¡Os sorprenderá su sabor!

Y ahora, os dejo. Pero solo para poder idear nuevas y sorprendentes recetas, para sabotearos la operación bikini, que no podréis empezar. Jiji.

Aunque siempre podéis hacer deporte después, así no os sentiréis culpables.

Yo lo hago... ¡y funciona! Jajaja




"Dios puso las mejores cosas de la vida, en el lado opuesto al terror." Will Smith

miércoles, 29 de marzo de 2017

Panacotta de mandarina y galletas (sin gluten)

¡Hola de nuevo!

Ya estoy aquí otra vez, para poneros otra deliciosa recetita, pero esta vez un poquito más ligerita. Que también hay que cuidarse un poquito, ¿no creéis?

Se trata de una panacotta de mandarinas y galletas. Un postre fresco y ligero, que no nos hará sentirnos culpables, jaja. Además, es super suave y cremoso, y muy rápido de hacer, por lo que os animo a que lo hagáis cuanto antes, y disfrutéis de un delicioso postre de mandarina.

Esta receta era para el reto "Alfabeto dulce", que tampoco se si llegaré, pero bueno, eso no importa mucho para que la podáis hacer.

Y como ya estoy un poquito mejor, espero poder poneros muchas más, que tengo muchas recetas en el tintero que aún no conocéis. ¡Y eso no puede ser!

Y bueno, sin enrollarme más, nos ponemos ya con la receta.

¿Quieres un postre fresco con mandarina? ¡Pues aquí tienes uno delicioso!


PANACOTTA DE MANDARINAS Y GALLETAS

Ingredientes (10-12 unidades):

Para la crema:

  • 8 láminas de gelatina
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 900 g de nata para montar
  • 80 g de panela
  • 360-400 ml de zumo de mandarina (más o menos 4 mandarinas)


Para la base:

  • 260 g de galletas sin gluten trituradas (Gullon)
  • 1 cucharada de panela
  • 100 g de mantequilla


Preparación:

Primero, preparamos la base de galletas, con la que cubriremos los moldes individuales que hayamos elegido. Para ello, derretimos la mantequilla y la juntamos con las galletas y la panela, mezclándolo muy bien. Dividimos la base entre los moldes, y lo extendemos por el fondo y las paredes, aplastándolos muy bien.

      

Dejamos reposar en la nevera y nos ponemos con la crema.

Antes de nada, ponemos la gelatina en agua fría para que se hidrate. Luego, ponemos en un cazo todos los ingredientes de la crema, menos la gelatina, y calentamos a fuego medio, hasta que reduzca un poco.

   

Cuando tenemos una crema un poco espesita, retiramos del fuego y echamos la gelatina bien escurrida, mezclando hasta que esté bien disuelta.

   

Dejamos templar un poco, removiendo de vez en cuando, y sacamos los vasitos con la base de galletas de la nevera. Repartimos la crema entre todos, y dejamos templar. Cuando están casi fríos, los ponemos en la nevera y dejamos reposando unas 6 horas o toda la noche.

   

Y ahora... ¡a disfrutar de un delicioso, ligero y fresco postrecito de mandarina!

Espero que os guste tanto como me encantó a mí, y que no tardéis mucho en hacerlo. Para que podáis disfrutar de este delicioso postre cuando queráis, y sin ningún remordiento después.

   

¡Así que espero vuestros comentarios con mucha ilusión y saber qué tal os han salido!

Nos vemos en la próxima receta.

Muchos besitos frescos para tod@s.




"En una rosa, caben todas las primaveras" Antonio Gala.