martes, 31 de enero de 2017

Musguitos ácidos de kiwi (sin gluten)

¡Buenos días a tod@s!

¿Con ganas de empezar un nuevo día? ¡Yo sí! Jaja, aunque con un sueño que no veas... Jiji. Además, ahora que he vuelto a entrenar otra vez. ¡Pero como cuesta volver a acostumbrarse! Aunque ya tenía muchas ganas de empezar de nuevo. Así que lo he cogido con bastantes ganas.

¡Y ya estoy pensando en cual será mi próxima carrerita! Jeje.

Bueno, y ahora no me enrollo más, que si no os aburro mucho, y... ¡hay que aprovechar el día!

Antes de nada deciros que sí, me acuerdo de la receta que os debo del bundt cake de empanadico. Prometo que algún día la subiré, ¿cuándo? Eso ya no lo se, pero algún día... Jeje. Pero bueno, no os preocupéis, porque... ¡ya llegan las recetas de San Valentin! Que esas, sí que sí, las publicaré en breves, así que podréis sorprender a vuestras parejas con unos postres maravillosos y deliciosos.

Y ahora, ya vamos con la receta de hoy, es una receta con kiwi, que es la que tocaba este mes en el reto "Dis-fruta" que organiza Lidia en su blog "Nunca es demasiado dulce". Que por cierto, cada día me gusta más, porque te anima a superarte con una mejor receta cada mes, y con ingredientes naturales como es la fruta.

Como este mes tocaba kiwi, quería probar con algo nuevo y se me ocurrió hacer unos whoopies, algo que aún no había hecho sin gluten. Pero digamos que los whoopies, whoopies, se quedaron por el camino, y por eso los bauticé como musguitos, por los colores que les puse y la textura, que quedó muy tierna y blandita. La verdad es que me encantaron, no pensaba que me quedaran tan bien, y no tardaré en repetirlos.

Además, la crema de kiwi está de muerte... Y el sabor del kiwi con el ácido del limón queda super bien, y no quedan nada dulces, así que si no os gusta mucho el dulce estos son perfectos, ya que al tener el toque ácido no queda muy dulce. ¡Y no podrás dejar de comerlos!

Así que venga, coge esos kiwis que tienes por ahí y vamos a por la receta.

¡Vamos a la cocina!

MUSGUITOS ÁCIDOS DE KIWI

Ingredientes:

Para el bizcocho:


  • 150 g de harina de arroz
  • 30 g de chocolate blanco fundido
  • 30 g de maicena
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 cucharadita de levadura
  • 140 ml de leche entera
  • 100 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 100 g de panela
  • 1 kiwi triturado
  • Colorante verde y negro


Para el relleno:


  • 3 kiwis triturados
  • 1 cucharada de agua
  • El zumo de 1/2 limón
  • 2 yemas
  • 30 g de azúcar
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 2 cucharadas de maicena


Preparación:

Como siempre, y después de haber preparado todos los ingredientes, vamos a mezclar y tamizar la harina, el bicarbonato y la levadura. Reservamos.

Ahora, en una jarrita mezclamos la leche con la vainilla y el chocolate blanco fundido y templado; removemos hasta que se haya disuelto todo. También reservamos.

En un bol, batimos la mantequilla con el azúcar, hasta que la mezcla se aclare y tenga una textura cremosa. Incorporamos los huevos uno a uno, y añadimos el kiwi triturado, mezclándolo todo muy bien.

      

Poco a poco, vamos incorporando la mezcla de harinas, y la vamos alternando con las líquidos. Cuando lo tenemos todo bien mezclado, separamos un poquito de masa y la teñimos de negro, y el resto de verde.

            

En una manga pastelera grande, ponemos la masa negra por las paredes y la verde en el centro. Dejamos reposar 30 minutos en la nevera, mientras preparamos las bandejas con papel vegetal o láminas de silicona.

Precalentamos el horno a 180 ºC.

Con ayuda de la manga pastelera, vamos haciendo montoncitos de masa, un poco separados, para que no se peguen. Metemos en el horno y horneamos durante unos 10-12 minutos.

Cuando están listos, los dejamos templar en la bandeja, y luego los pasamos a una rejilla, para que terminen de enfriarse.

   

Mientras se enfrían, vamos a preparar el relleno, que ya veréis como es muy fácil y rápido. Para ello, solo tenemos que poner en una cazuela todos los ingredientes menos la mantequilla, y poner a calentar a fuego medio, sin dejar de remover. Cuando la crema ha espesado bastante, retiramos del fuego y añadimos la mantequilla, vamos mezclando hasta que se ha integrado completamente con la crema. La echamos en un bol y la dejamos enfriar un poco, con un film transparente sobre la superficie, para que ésta no se ponga dura.

   

Una vez que la crema se ha enfriado, nos ponemos a rellenar las galletitas, intentando que las 2 capas encagen lo mejor posible. Ponemos un poquito de la crema en el centro de la galletita (de la parte de abajo, claro) y luego ponemos otra por encima y apretamos un poquito para unirlas mejor.







Ahora, solo queda reposar un poquito en la nevera y luego...

¡A disfrutar!



Ya veréis que contraste de dulce y ácido, es increíble... ¡a mi me encanta!

¡Ah! Y recordar que hay que guardarlos en la nevera, ya que como tienen la crema se conservan mejor, y el fresquito potencia mucho más su sabor. Así que, os recomiendo que los dejéis un par de horas o así en la nevera, para que cojan más sabor y estén más buenos (si eso es posible).


Ya veréis como no os decepcionan, ¡os encantarán!


Espero que los podáis hacer pronto, y que me contéis vuestra experiencia, que me hace mucha ilusión saber qué os ha parecido. Así que espero vuestros musguitos con mucha ilusión.

Un besito muy fuerte a todos y todas. ¡Y hasta la próxima receta!

(Que espero que sea pronto)



"Hay 86.400 segundos en un día: decide cómo los quieres emplear." de Jim Valdano.